sábado, 28 de julio de 2018

Taller de Net-working: Diez habilidades relacionales para trabajar mejor en las nuevas organizaciones-en-red

  1. Capacidad de "escucha activa"
    (atención para captar la totalidad del mensaje)
  2. Conexión con el entorno de actualidad informativa  (noticias relevantes)
  3. Capacidad de expresión de ideas en forma clara y precisa
  4. Abrirse a soluciones creativas para problemas recurrentes
  5. Aprender a aprender, aprender haciendo, aprender compartiendo
  6. Integrarse a círculos de trabajo en equipo
  7. Recordar que la colaboración y la competitividad no son contrapuestas
  8. Abrirse a los cambios adaptativos y no temer a los cambios disruptivos
  9. Practicar la actitud positiva  y el compromiso solidario en las rutinas diarias
  10. Aprender del pasado, observar lo cotidiano y soñar el futuro

sábado, 21 de julio de 2018

Demandas y desafíos para una ingeniería con visión al año 2030. La interacción operacional entre la gestión y la comunicación.

1. La nueva sociedad del siglo XXI, global, líquida e hiperconectada, requiere una transformación de los modelos tradicionales de gestión  y de comunicaciones. Un paso fundamental es aprender a trabajar en red y a colaborar en forma eficiente. Eso es el Net-working.

2. En el mapa conceptual y operacional de la actual comunicación  a nivel de organizaciones, empresas e instituciones en general, tenemos que ampliar la visión integradora para dar forma a un crisol de interacción transdisciplinaria. Los ingenieros también son parte de la matriz social y organizacional de las comunicaciones.

3. El nuevo contexto de una sociedad que opera en red exige el acoplamiento directo y fluido de componentes institucionales vitales para el desarrollo innovador y sostenible. Las instituciones y organizaciones jerárquicas del siglo XX requieren una adaptación transformacional para sincronizarse con los impactos y efectos de las tecnologías de información y comunicación en red. Es el modelo de jerarquía que necesita ajustarse al modelo de redarquía.

4. El Estado, las universidades y las empresas conviven en territorios marcados por líneas fronterizas con barreras, limitaciones e interrupciones. No hay suficiente interacción ni integración entre estos estamentos para lograr coherencia y convergencia de visiones estratégicas para políticas de Estado.

5. Un fenómeno comunicacional globalizado está generando flujos y vínculos en ámbitos comunitarios que se traducen en una creciente presión de millones de personas conectadas y movilizadas, con información instantánea y transparente. Se ha generado una demanda social que obliga a redefinir las relaciones con el poder, con los mercados, con los servicios y con el entorno.

6. Ya no hay una  sociedad civil, en la concepción tradicional. Hay ciudadanos y consumidores en red. Las comunidades espontáneas y activas de hoy tomaron el espacio que ocupaban las pasivas y pacientes audiencias del siglo pasado.

7. La sociedad en red, reflejada en todos los ámbitos de actividades diarias, marca la nueva era post-siglo XX, que exige prácticas de gestión y comunicación en claves sinópticas y visuales usando nuevos medios de comunicación más interactiva. Los canales limitados y restringidos de ayer se convirtieron en redes de alta velocidad y de alta capacidad para compartir contenidos que se consumen en pequeñas pantallas, ubicuas y personalizadas. No hemos aprendido aún a operar en las aguas de la movilidad (laboral, organizacional, urbana). El fenómeno “Smart-tech” se expande desde los smartphones, smartTVs, smartCars, hasta las smartCities y -cada día más- a los Smart-Robots.

8. Tenemos que aprender a visualizar mejor para transformar los datos complejos en información concreta y en conocimiento aplicado. El desafío mayor es lograr mejores niveles de comprensión (entendimiento) para operar al ritmo de la avalancha comunicacional de hoy. Estamos recién empezando a entender fenómenos transformacionales como Big Data, Internet de las Cosas, Revolución Industrial 4.0 o la vieja/nueva Economía Circular.

9. Durante un cuarto de siglo hemos presenciado una revolución, en el hardware (todo el equipamiento computacional de uso masivo), en el software  (toda la inteligencia computacional desde las máquinas que llevaron al hombre a la luna, hasta las Apps que potencian hoy los smartphones) y en el netware (toda la red de conectividad global que transmite datos a velocidades cada día crecientes. Ya viene el 5G . Hoy se requiere una extensión y comprehensión holística de la tecnología incluyendo lo esencial del factor humano, el humanware.

10. Un punto de inflexión lo marca hoy la convergencia de la gestión y de la comunicación. Necesitamos nuevos ingenieros, con una visión integradora (de personas) y transformadora (de procesos) para enfrentar las demandas y desafíos del siglo XXI.
Basta recordar que ya llegó la era de la inteligencia artificial y de la inteligencia colectiva.

sábado, 14 de julio de 2018

TRELLO: una herramienta simple y eficaz de Net-working

TRELLO es una plataforma online para aplicar el trabajo colaborativo en red.



  1. Está basado en el paradigma de innovación en gestión activado originalmente en Japón por Toyota en los años 80.
  2. Opera con una representación visual modular de tableros de listas de actividades que a su vez contienen tarjetas asociadas a tareas específicas.
  3. Funciona en forma dinámica con el desplazamiento visual de tarjetas, según avances en gestión & comunicaciones del equipo de trabajo.
  4. Es una herramienta simple que facilita y potencia la productividad personal y grupal bajo un concepto de colaboración activa.
  5. Está diseñado para su uso en computadores, tablets y smartphones, lo que asegura acceso permanente a información y al flujo de implementación de ideas y planes.
Desde elpunto de vista de gestión comunicacional, Trello es una herramienta de Net-working que permite aprovechar su funcionalidad complementaria de un Blog, lo que significa que puede operar como bitácora interactiva de un equipo de trabajo.

TRELLO está disponible gratis en Web Apps para iPhone y Android.

sábado, 7 de julio de 2018

#Colaboración: el motor de la sociedad del siglo XXI


Ya sabemos que vivimos en una sociedad de datos, de información y de conocimiento.
Lo que todavía nos cuesta mucho asimilar es que el motor de nuestra sociedad líquida, compleja e impredecible, es la colaboración.

En el proceso de cambios acelerados y disruptivos que enfrenta  la industria de las comunicaciones
-entre muchas otras- queda en evidencia la falta de flexibilidad y agilidad organizacional para adaptarse a los nuevos desafíos. Cambió la música y las estructuras corporativas -con musculatura rígida- tienen dificultades para seguir el ritmo.

Ejemplos para confirmar lo anterior, sobran. Desde Kodak hasta BlackBerry, pasando por Olivetti y Blockbuster.

Los observadores y analistas de las olas de cambios de las últimas tres décadas, coinciden en el diagnóstico y también en las recomendaciones. Incluso están de acuerdo en la denominación del nuevo fenómeno: transformación digital.

Así se comprobó en las ponencias del reciente Foro Económico Mundial, realizado en Davos, Suiza. El tema fue expuesto y validado por expertas como Ginni Rometty, presidenta de IBM, y por emprendedores exitosos como Jack Ma, el genial fundador y presidente de Alibaba, el gigante mundial de ventas por Internet. Para agregarle glamour, hasta Jane Fonda fue al Foro Mundial a exponer sus convicciones sobre la importancia de la innovación y de la imprescindible adaptación a los cambios.

Siguiendo la canción de Mercedes Sosa, todo cambia. Cambian las estrategias, cambian los diseños, cambian las estructuras, cambian los procesos, cambian las funciones, cambian las plataformas. Todo cambia.

Y cambia para todos.

Un ejemplo específico en el ámbito comunicacional es lo ocurrido con la función, el cargo y el perfil de los llamados "Community Managers". Se trata de un trabajo que tiene sus ancestros en la década de los años '90 y que tuvo sus años de gloria con el boom de las redes sociales, en la llamada web 2.0 que evolucionó, a la "web semántica" y que ahora salta a la web 4.0 -con nuevos modelos de interacción, que empieza a teñirse con colores y algoritmos de inteligencia artificial.

Ya no basta con la paciencia, el entusiasmo y la dedicación exclusiva de una persona para activar, atender y amplificar los alcances de mensajes y conversaciones online.

Con la vorágine, impacto y omnicanalidad de las redes sociales, hoy  es insuficiente, ineficiente y poco sustentable, mantener un formato individualizado y concentrado en una sola persona, con todas las limitaciones que eso implica.

Las organizaciones, en todos los ámbitos, necesitan surfear bien  las olas de cambios.
La ola variable y potente de las redes sociales nos obliga a mirar el entorno y mutar de los "Community Managers" a una gestión de redes online, en forma integrada y colaborativa. 

De partida hay que integrar más a otro personaje -el Web Master- casi siempre confinado en las crípticas dependencias informáticas.

La gestión de redes online requiere una integración mucho más estrecha entre la publicación (en portales y sitios web corporativos) y la interacción cotidiana en plataformas como Facebook, Twitter, Instagram, Linkedin y otras.

El flujo incesante y creciente de mensajes y posts  necesita contenedores para dar pausa y sentido a la corriente. Los ríos torrentosos requieren buenos embalses.

El primer paso para una nueva gestión organizacional de redes online, más colaborativa y más potenciada, es reconocer que la  transformación digital -tan en boga hoy-  en realidad es una transformación cultural-digital.


Y lo más importante, tener muy presente que la colaboración es el motor del siglo XXI.