miércoles, 9 de septiembre de 2026

¿Por qué seguimos hablando de "inteligencia artificial"?


Son las dos palabras más repetidas hoy en todo el mundo.
En las noticias, en la guerra, en los discursos de Naciones Unidas, en las empresas, en la política, en las universidades y hasta en los matrimonios.

¿Cuándo y dónde surgió el término "inteligencia artificial"?

La historia es breve y simple.
En 1956 un grupo de ingenieros y científicos se reunió en el Dartmouth College, una universidad privada ubicada en Nuevo Hampshire, en la costa este de Estados Unidos.

Mentes brillantes de la época, como Marvin Minsky, Claude Shannon y Allen Newell exploraban conceptos muy técnicos y acotados que eran parte del lenguaje propio de expertos: «cibernética», «teoría del procesamiento de información» o «redes neuronales».

Para la mayoría de la comunidad científica, el objetivo era simplemente imitar la arquitectura biológica del cerebro humano y modelar flujos de datos.

Fue entonces cuando el matemático John McCarthy rompió el molde y propuso un término provocador que serviría de paraguas linguístico para resumir lo que estaban haciendo: «Inteligencia Artificial».

McCarthy quería una etiqueta con la suficiente fuerza mediática e interdisciplinaria para desmarcarse de la cibernética dominada por su colega Norbert Wiener y, al mismo tiempo, englobar todos los intentos de hacer que las máquinas usaran el lenguaje, formaran conceptos y resolvieran problemas humanos.

Aunque a varios asistentes les pareció un nombre demasiado ambicioso e incluso pretencioso, la jugada de marketing de McCarthy funcionó. «Inteligencia Artificial» capturó la imaginación del público y definió un campo de estudio que pasó por un largo período de congelamiento, con avances muy modestos, hasta los últimos años del siglo XX.

De pronto y con poca visibilidad pública, en la primera década de este siglo, surgieron nuevos laboratorios en universidades y empresas tecnológicas de Estados Unidos y Canadá, con los primeros avances disruptivos en tecnologías emergentes relacionadas con la informática, la ciencia de datos, la lingüística, el reconocimiento visual y otras disciplinas.

Hoy, siete décadas después, hay dudas, temores y crecientes discusiones si el término sigue siendo el más adecuado.
El presidente de Estado Unidos acaba de anunciar que su gobierno ahora hablará de “super-inteligencia”.

Escuchando a las nuevas generaciones de expertos en IA, y con una perspectiva claramente más humanista que tecnológica, como periodista y profesor de habilidades comunicacionales y relacionales (para ingenieros), llegué a la convicción que el término más apropiado hoy es “Inteligencia Humana Potenciada” (IHP).


Mario Boada - septiembre, 2026







No hay comentarios:

Publicar un comentario