Como siempre, Elon Musk se hizo escuchar con mucha atención por los asistentes presenciales y online del Foro Económico Mundial de Davos en enero de 2026, donde participó en una conversación con Larry Fink, CEO de la poderosa BlackRock, la mayor empresa de gestión de activos del mundo.
Durante su intervención, Musk enfatizó el potencial transformador de la tecnología para crear un futuro de "abundancia" global, centrándose en avances en inteligencia artificial (IA), robótica, energía sostenible y otros campos.
Entre muchas otras frases-cuña, defendió su visión del futuro-presente, argumentando que "es mejor ser optimista y equivocarse, que pesimista y acertar".
Musk mantiene su predicción de un avance acelerado de la IA, afirmando que esta tecnología superará la inteligencia de cualquier humano individual para finales de 2026 o 2027. Y ahí lanzó otra de sus frases para titular de portadas: "Para 2030 o 2031, la IA podría ser más inteligente que toda la humanidad junta".
Destacó que el crecimiento de la IA está limitado no por chips, sino por el suministro de electricidad, y anunció planes para lanzar satélites de IA alimentados por energía solar a través de SpaceX. Enfatizó que la IA, combinada con robótica, es clave para eliminar la pobreza y elevar los estándares de vida globales, generando una "explosión" económica sin precedentes.
Una de las predicciones más destacadas fue que los robots superarán en número a los humanos, transformando la vida cotidiana y la economía. Musk anunció que los robots humanoides Optimus de Tesla entrarán en fábricas este año, se venderán en 2027 y podrían usarse pronto para tareas como cuidar niños o mascotas. Esto, según él, resolverá escaseces laborales, impulsará el crecimiento económico y hará obsoleto el trabajo humano, permitiendo una abundancia de bienes y servicios.
Sobre los vehículos autónomos, Musk reiteró el enfoque de Tesla en la conducción autónoma, prediciendo que los robotaxis serán "muy extendidos" en EE.UU. para finales de 2026.
Criticó los aranceles solares en EE.UU., argumentando que limitan el despliegue de energías renovables. Predijo que, sin estos obstáculos, EE.UU. podría satisfacer toda su demanda eléctrica (incluyendo centros de datos de Big Tech) con energía solar. Musk posicionó a Tesla como líder en "abundancia sostenible" a través de la integración de IA, robótica y energías limpias.
En su tema favorito de exploración espacial y vida extraterrestre, Musk bromeó sobre la ausencia de evidencia de aliens, basándose en los 9.000 satélites de SpaceX que nunca han detectado naves extraterrestres. Sugirió que la vida inteligente podría ser extremadamente rara, posiblemente solo existiendo en la Tierra, y mencionó viajes a Marte como parte de su visión futura.
Y en el tema siempre presente hoy en agendas de eventos internacionales, se refirió al envejecimiento humano como un asunto "soluble" mediante avances científicos en el futuro cercano.
Dentro de su muy especial estilo, Musk advirtió reiteradamente sobre limitaciones como la energía y riesgos existenciales de la IA. Por supuesto, resaltó la importancia de sus empresas como Tesla, SpaceX y xAI para impulsar las transformaciones que necesita la humanidad.
Todo esto, en momentos cuando Elon Musk está diseñando una mega-operación financiera (fusión‑adquisición) para que SpaceX absorba xAI. Técnicamente es una fusión valorada en unos 1,25 billones de dólares (1,25 trillion), con SpaceX valorada en torno a 1 billón y xAI entre 125‑250 mil millones según distintas fuentes.
La operación consolida los negocios de cohetes, satélites (Starlink), IA (Grok/xAI) y la plataforma X dentro de una misma estructura de grupo, preparándose para una futura salida a bolsa a gran escala.
El mundo, según Elon.

No hay comentarios:
Publicar un comentario